Razonamiento

Y Dios dijo: Hágase la luz, y la luz se hizo, después dijo: Hágase la tierra y los animales y los bichos y todo eso, y se hicieron. Después de un rato después dijo: Ah, y hágase que el café y el chocolate no se desborden al echarles azúcar, y así se hizo, pero como los periodistas ya se habían ido poca gente lo sabe. Y llegamos a un tema cuyo solo planteamiento ya es irracional: nunca nos hemos preguntado dónde estábamos antes de nacer, por lo tanto no tiene sentido preguntarse dónde iremos después de morir. Pero claro está: nacer ya hemos nacido, eso no nos preocupa. Lo que nos preocupa es morir, mierda!. Por eso un día u otro acabamos preguntándonos si existe o no Dios. Suponiendo que exista, que ya es mucho suponer, se nos plantea un problema deductivo del cual casi todo el mundo se escaquea y que yo recojo de Milan Kundera. En pocas palabras, el razonamiento es el siguiente: según la religión católica el hombre está hecho a imagen y semejanza de su Creador. Bien, luego Dios - dice Kundera - debe tener tripas, como el hombre. Y si tiene tripas, es que caga. Pero la caca y Dios parecen cosas incompatibles ¿no? y esta ¿acaso no nos producirá asco como la propia? ¿Nuestro asco hacia la caca es algo indisociable del ser humano, o es un sentimiento que nos separa de Dios? ¿Y si venimos de esa mierda, lo cual no deja de ser una manera de venir de Dios? ¿No se explicaría así la mierda de mundo que hemos construido? Amén.

Editado el 22/09/06 en "pedazodebestia.blog"

nuestro cuerpo nuestro enemigo

La verdad es que me he dado cuenta que nosotros somos una cosa antinatural. Tenemos todo cambiado. Por ejemplo, el camaleón cuando esta en peligro cambia de color para pasar desapercibido... sin embargo nosotros cuando estamos en peligro y queremos pasar desapercibidos, nuestro cuerpo va y nos pone la cara como un tomate, solo le falta que suene la alarma, pero para eso están los amigos... eeehh te pusiste colorado!! y con eso se te pone la cabeza como lampara de prostíbulo

Cuando estas en peligro en vez de correr te quedas paralizado, cuando estas en el mejor momento con tu pareja te dan una ganas impresionante de ir al baño. Es al pedo, tu cuerpo toma sus propias decisiones sin consultarnos.

Los científicos llaman a esto el sistema parasimpático. ¿Parasimpático? Más bien parece el sistema para-joderte!

 Bueno, porque el sistema parasimpático es el culpable de que la noche antes de una cita, una reunión importante o la foto para el carnet hace que te salga un grano en la nariz, pero no precisamente de esos que pasan desapercibidos.

Y ahí vas, a lo macho/a con tu grano. Y encima cuando vas a saludar ya sea con un beso o un apretón de mano tu cuerpo dice... " a transpirar! y en vez de la mano lo que le das es lenguetazo de perro y ves como con disimulo el otro se seca la cara o la mano.

Vos ya estas para el ojete, pero tu cuerpo lo esta pasando de puta madre, porque de repente el parasimpático este, te pone un tic en un ojo, que el otro trata de evitar mirar desviando la vista para cualquier lado, pero tu cuerpo no termino con vos todavía.

Porque cuando termina la cita o la entrevista y en el momento de levantarse te das cuenta que se te ha dormido una pierna. Que lindo estas! sos toda una figura, porque entre la mano, el ojo y la pierna ya casi te pareces a Cuasimodo. Y encima al despedirse te dicen: NO hace falta que llames eh.. yo te llamo... te parece bien, no?

Otra cosa que se le ocurrió a nuestro cuerpo para jodernos definitivamente, es ponernos una fabrica de pedos. Porque pensemos, que son los pedos ¿es energía?, es música?, es propulsión?. No señores, es un chiste, porque si no, no se explica que nuestro cuerpo crea un gas que huele terrible y que sale en momentos menos indicados. Y no contento con esto el cuerpo, va y dice " para que quede mas cómico le voy a incorporar un sonido de trompetas" muchas gracias, de verdad que gran invento... mis amigos no dejan de reír. Tiene sonido, tiene olor, solo le falta luz, ¿te lo imaginas?, por la noche cada vez que nos tiramos un pedo pareceríamos luciérnagas.

Y me quedan los mocos, el olor a transpiración, el mal aliento, la grasa de las orejas, el hongo de los pies, la caspa, los lunares, los juanetes, las verrugas... pero eso te lo cuento más adelante...