No se silbar

Es frustrante. No se silbar. No hay caso, aunque hay muchas otras cosas que no se hacer.
Atarme bien los cordones de los zapatos (siempre ando con uno desatado), comer en un restaurante cinco tenedores, bañarme sin dejar todo el baño hecho un desastre y mojado por todos lados, abrir una cerveza sin destapador, disimular mi disgusto por las personas que no soporto, comer un helado sin ensuciarme el pantalón, en fin, hay más pero ya me da vergüenza ver lo tarado que soy. Pero lo que mas molesta es no saber silbar, me hace sentir un inútil total.

Aunque esta destreza en los ámbitos que me desenvuelvo es casi de mala educación, eso no quita que me sea útil en determinados momentos, como cuando tenes que llamar un taxi en la calle, un amigo que esta en la esquina y yo en el otro extremo, al que vende pan casero y paso de largo, a esa señorita de curvas, en vez de putear al arbitro, cuando me disgusto en un acto político, en fin utilidad tiene.

No entiendo mi incapacidad para silbar, tal vez mi cavidad bucal no es la adecuada, a lo mejor es la presión de aire que aplico, la lengua no tiene el tamaño ideal, tengo demasiada saliva... la verdad no sé. No cabe duda que esto se aprende cuando uno es chico, los otros día vi como un changuito de 6 años puso su mano entre la boca y silbo como pito de referí, una maravilla vea... y yo, hasta hoy me pongo colorado cuando quise hacer lo mismo y termine escupiéndole la camisa al señor que justo pasaba por ahí... fue una de la pocas veces que silbe... bah en realidad salí silbando para que este buen señor no me agarrara a trompadas. Pero eso no quita que lo deje de intentar... fufufufu.... fiuu fiuu no, ...es al pedo.